martes, 5 de abril de 2011

FIGURAS DE PROTECCION PARA LOS PARQUES NATURALES

SIRAP Caribe, nacido en 2005, agrupa a las Corporaciones Autónomas Regionales del Caribe, las autoridades ambientales urbanas de los Distritos capitales y la Dirección Territorial Caribe de Parques Nacionales Naturales de la Unidad de Parques Naturales de Colombia, para desarrollar el «Planificación Ecorregional para la Conservación de Áreas Protegidas y Conectividades en la Región del Caribe Colombiano». Comprende los departamentos de Guajira, César, Magdalena, Atlántico, Bolívar, San Andrés y Providencia, Sucre, Córdoba, Antioquia y Choco. SIRAP del Eje Cafetero (en proyecto). El proyecto SIRAP Eje Cafetero comprende los departamentos de Caldas, Risaralda, Quindío, noroccidente de Tolima y norte del Valle del Cauca y se inició en el año 2000, sin que se hayan hecho muchos avances. SIRAP del Macizo Colombiano. SIRAP de Antioquia. SIRAP Valle del Cauca y Páramos de Nororiente. SIRAP de la Corporación autónoma regional del alto Magdalena. Tiene declarado el «Parque Natural Regional Serranía de Las Minas» (municipios de Oporapa, Tarqui, La Argentina, La Plata y Pital) y el «Parque Natural Regional Cerro Páramo Miraflores» (35.664 ha), compartido entre los municipios de Garzón, Gigante y Algeciras.

SISTEMA DE PARQUES NACIONALES DE COLOMBIA

El Sistema de Parques Nacionales de Colombia (SPNN) cuenta con un total de 55 áreas (noviembre de 2007), con una extensión de unas 11.600.000 hectáreas, que suponen más de un 10% del territorio colombiano. Se organizan, conforme al artículo 329 del CNR, del siguiente modo: Parques Nacionales (PNN): «área de extensión que permita su autorregulación ecológica y cuyos ecosistemas en general no han sido alterados sustancialmente por la explotación u ocupación humana, y donde las especies vegetales y animales, complejos geomorfológicos y manifestaciones históricas o culturales tienen valor científico, educativo, estético y recreativo nacional y para su perpetuación se somete a un régimen adecuado de manejo». Hay 40 declarados.

Reserva Natural (RNN): «área en la cual existen condiciones primitivas de flora, fauna y gea, y está destinada a la conservación, investigación y estudio de sus riquezas naturales». Hay 2. Área Natural Única: «área que, por poseer condiciones especiales de flora o gea es escenario natural raro». Hay solamente 1. Santuarios de Fauna y flora (SFF): «área dedicada a preservar especies o comunidades vegetales o de animales silvestres para conservar recursos genéticos de la flora nacional». Hay 10. Vía Parque: «Faja de terreno con carretera, que posee bellezas panorámicas singulares o valores naturales o culturales, conservada para fines de educación y esparcimiento». Hay solamente 1. El primer parque fue declarado en 1960, el «Parque Nacional Natural Cueva de los Guácharos», con tan solo 9.000 ha, con el objetivo de preservar un complejo de cuevas que eran el hábitat del guácharo, el pájaro nocturno que le dio su nombre. El último ha sido en agosto de 2007, el «Parque Nacional Natural Serranía de los Churumbelos Auka-Wasi», en la región andina, con 97.189 ha. El mayor parque es el «Parque Nacional Natural Serranía de Chiribiquete», situado en los departamentos de Caquetá y Guaviare, con una extensión de 1.280.000 ha, un área de bosques, sabanas inundables y cerros. El área más pequeña es el «Santuario de Flora Isla de La Corota», en Nariño, con una extensión de solo 12 ha terrestres y 4 acuáticas, en el que se conservan ecosistemas de bosque muy húmedo de piso frío.

DEPARTAMENTO COMPETENTE PARA RESOLVER ALGUN PROBLEMA QUE SE PLANTEE EN EL CURSO DE EDUCACION AMBIENTAL


El Departamento Administrativo de Gestión del Medio Ambiente "DAGMA", es la máxima autoridad ambiental en el Municipio de Santiago de Cali y, como tal, es el organismo técnico director de la gestión del medio ambiente y de los recursos naturales, responsable de la política y de la acción ambiental, encargada de aplicar las normas, los decretos que reglamenten, adicionen o modifiquen la materia; y, de mantener y preservar los parques y las zonas verdes, así como de la arborización y ornato del Municipio de Santiago de Cali.(Acuerdo 01/96, Art. 94 y 190).


HORARIO DE ATENCION

Lunes a Viernes 8:00 A.M. a 12:00 M 2:00 P.M a 5:00 P.M.


MIERCOLES ATENCION PERSONALIZADA PBX: 6680580-83-93 FAX: 6600248 Linea Verde Para Emergencias: 3147457856

Correo Electrónico: linea.verde@cali.gov.co dagma@cali.gov.co

viernes, 1 de abril de 2011

COLOMBIANOS EXIGEN CUIDADO DEL MEDIO AMBIENTE, PERO NO HACE POCO POR EL


Solo el 33 por ciento recicla, la mayoría desperdicia el agua y ha dejado basuras en sitios no permitidos, pero se quejan de que sus alcaldes no hacen lo suficiente. Solo 3 de cada 10 colombianos están acostumbrados a reciclar, y a pesar de que hemos escuchado por todas partes las expresiones cambio climático y calentamiento global, la mayoría no sabe explicarlas. Además, casi el ciento por ciento ha cometido 'pecados' ambientales como despilfarrar el agua, pero cerca del 71 por ciento cree que los alcaldes no hacen una buena gestión para cuidar la naturaleza. Estas no son opiniones aisladas de expertos en ecología. Por el contrario, son las conclusiones más importantes de la Gran Encuesta Nacional Ambiental, la primera de su tipo que se hace en el país y que midió el grado de conciencia de la población y su comportamiento frente al medio ambiente. Fue realizada por la firma Meiko y contratada por la Universidad Nacional y la revista Catorce 6, el único medio nacional dedicado exclusivamente a temas ecológicos y dirigida por la ex ministra de Medio Ambiente, Cecilia Rodríguez. En la encuesta, que será presentada hoy, se entrevistó cara a cara a 3.663 personas de todos los estratos, mayores de edad y que viven en 12 ciudades principales, como Bogotá, Cali, Medellín, Villavicencio y Pereira. Además de tener como uno de sus ejes principales la gestión de los alcaldes frente a las necesidades ambientales de sus ciudades, la encuesta encontró que el 62 por ciento de los entrevistados cree que el calentamiento global, ese fenómeno que ha subido la temperatura mundial, que ha enloquecido el clima de muchas ciudades y que ha descongelado enormes bloques de hielo en los polos, se produce por la existencia de un agujero en la atmósfera de la Tierra. Es decir, la gente asocia este hecho con la destrucción de la capa de ozono, algo totalmente diferente a la acumulación de gases de efecto invernadero, que es su verdadera razón. Los más confundidos con el concepto son los de Barranquilla, Medellín, Villavicencio y Cúcuta. Y aunque hay un gran desconocimiento, el 97 por ciento de los colombianos urbanos considera que el calentamiento global los afectará. A pesar de que a más de la mitad (51 por ciento) de las personas les preocupa que el mayor daño en el país sea el agotamiento de las aguas de los ríos y el relleno de los humedales, el 32 por ciento de esa mitad reconoce que ha derrochado el líquido en su hogar. También una gran mayoría (el 65 por ciento) dice haber botado basura en lugares no indicados, ha desperdiciado la energía, ha comprado animales exóticos o sus huevos, ha hecho quemas o incluso ha usado recursos naturales prohibidos, como musgo o palmas de cera. A pesar de este comportamiento antiecológico, piensan que la contaminación por chimeneas, taxis y buses de servicio público, la tala de árboles y los vertimientos contaminantes son los 'delitos' ambientales que más los afectan y que observan con mayor frecuencia. Solo una tercera parte separa basura El reciclaje sigue siendo una práctica islada en Colombia. Y aunque es reconocida como buena para la salud del planeta, solo la tercera parte de los ciudadanos piensa en reutilizar el papel o separar los residuos orgánicos de los inorgánicos. A pesar de que son pocos los que reciclan, la gran mayoría de las personas (91 por ciento) está dispuesta a hacerlo, lo que indicaría ausencia de pedagogía de parte de las instituciones públicas. Medellín es la ciudad donde hay más conciencia hacia el reciclaje, seguida de Cali. Extrañamente, muchas personas en estas ciudades creen que esta actividad no está enfocada a beneficiar el medio ambiente. En general, se cree que sirve para ayudarles económicamente a los recicladores o para unir a la comunidad. También dicen que la clasificación de los desperdicios solo funciona en países desarrollados. Rajan a principales alcaldes La gran mayoría de los ciudadanos en las principales ciudades considera que su alcalde no trabaja por el medio ambiente. Generalmente lo reconocen como un gobernante que no habla del tema o como alguien que no hace nada por él. Por eso, dicen que se enteran del tema a través de la televisión y mirando documentales. El mandatario que salió peor librado en la percepción de la gente fue el de Bogotá, Samuel Moreno, seguido por el de Bucaramanga, Fernando Vargas, y el de Medellín, Alonso Salazar. Ninguno de los 12 gobernantes analizados sacó buena nota. En general, las gestiones más aplaudidas son el ordenamiento, seguido de la organización del transporte y la creación de parques. Hay una confusión entre los ciudadanos sobre quién es la autoridad ambiental en su ciudad. Casi la mitad dice que es el Ministerio de Medio Ambiente y desconoce a la autoridad local o regional, competente para asumir los problemas. Piden multas como castigos ¿Cómo se debe castigar a las personas que cometen algún delito ambiental? La mayoría prefiere las multas. Después de estas los colombianos se debaten entre la cárcel y la sanción pedagógica. Claro que algunos dicen que no debe haber castigos. De otra parte, los ciudadanos consideran que una buena arborización les brindaría las mejores condiciones ambientales y de vida, pero otros dicen que eso mismo se consigue con la cercanía a un parque o con estar alejados de zonas industriales. También apoyan el cuidado de la fauna y la flora como condición clave para contribuir con el desarrollo económico, y prefieren el turismo ecológico por encima de las explotaciones mineras o petroleras para el desarrollo de una región. Casi la mitad le da prelación a la calidad y a los precios a la hora de escoger los alimentos y casi nadie mira (solo el 5 por ciento) si son orgánicos o producidos respetando procesos ecológicos. Los hábitos más comunes Aunque las personas admiten que alguna vez han desperdiciado el agua, el ahorro del líquido es lo que más las conecta con las prácticas ecológicas sostenibles, lo mismo que el control sobre el uso excesivo de luz. Estas prácticas, sin embargo, no tendrían una motivación estrictamente ambiental y se relacionarían más con la necesidad de ahorrar dinero. Solo una mínima parte de las personas que tienen carro usan medios alternativos para movilizarse o ir al trabajo, como la bicicleta. Parece que no se piensa mucho en la naturaleza, porque la mitad de los encuestados dice que no ha hecho nada cuando ha sido testigo de algún daño contra el entorno. Solo un 1 por ciento ha presentado acciones judiciales. Esto a pesar de que el 67 por ciento de los colombianos ha sido testigo de un proceso de deterioro de algún ecosistema. Esta situación es más notoria en ciudades como Villavicencio, Pereira, Manizales y Bucaramanga. Los que menos han presenciado daños son los samarios y los habitantes de Medellín, que respiran uno de los peores aires del país. Y paradójicamene, aunque más del 80 por ciento de las personas rechazaría la instalación de un relleno sanitario cerca de su casa, así esté bien manejado, un porcentaje similar no apoyaría a una empresa que genere empleo, pero que a la vez contamine. Frases Es desinformación (la respuesta en la encuesta). Hay trabajo para mejorar el aire, recuperar espacios verdes y en educación. Los resultados se verán en el 2010. Clara Restrepo, secretaria de Ambiente de Medellín. Nostros arrastramos una situación poco favorable de otras gestiones. Hemos hecho mucho y con autoridad, pero la gente no se da cuenta y solo mira otros problemas. Juan Antonio Nieto, secretario de Ambiente de Bogotá. Reconozco que ha habido un rezago de 20 años. Y lo que estamos haciendo es volteando la página para recuperar ese pasivo con mucha educación y sobre todo con autoridad. Alejandro de Lima, director del DAGMA de Cali. JAVIER SILVA HERRERA REDACCIÓN VIDA DE HOY Publicación eltiempo.com Sección Vida de hoy Fecha de publicación 6 de noviembre de 2008 Autor

REGIMEN LEGAL DEL MEDIO AMBIENTE

Titulo XVI (Contaminación) Vertimiento de residuos [5859] Artículo 144: l Los residuos procedentes de establecimiento donde se fabriquen, formulen envasen o manipulen plaguicidas asi como procedentes de operaciones de aplicación no deberan ser vertidos directamente a cursos reservarios del agua, al suelo o a el aire. Deberán ser sometidos a tratamientos y disposición de manera que no se produzcan riesgos para la salud. Capitulo III :Radiofisica sanitaria. Protección a la salud [5922] Artículo 150: Para el desarrollo de cualquier actividad que signifique manejo a tenencia de fuentes de radiaciones ionizantes deberán adoptarse por parte de los empleadores, poseedores o usuarios, todas las medidas necesarias para garantizar la protección de la salud y la seguridad de las personas directas o indirectamente expuestas y de la población en general.

PROBLEMATICA AMBIENTAL EN CALI POR MANEJO DE RESIDUOS DE ACEITES VEHICULAR

Investigación de la Universidad del Valle evidenció que el inadecuado manejo de los residuos generados por los filtros de aceite vehicular impacta negativamente en el medio ambiente y la salud de los caleños. Cali, la segunda ciudad en población en Colombia con dos millones 75 mil habitantes, genera cerca de 500 toneladas de residuos peligrosos producto de los filtros de aceites del medio millón de vehículos particulares que circulan en la ciudad. Además de contaminar el suelo y las aguas, la quema indiscriminada de filtros produce unas 150 toneladas de residuos que se transforman en contaminantes atmosféricos como benzopirenos, crisenos, óxido de azufre y óxido de plomo que deterioran la calidad del aire. Del total de los residuos, tres toneladas y media se transforman en cenizas vertidas en espacios públicos, con propiedades peligrosas que generan graves impactos ambientales y sanitarios. En la ciudad, son comunes las quemas callejeras de filtros para extraer el metal que se vende como chatarra. Un análisis técnico, que consistió en la evaluación de la factibilidad para el aprovechamiento de los materiales de estos filtros, demostró que es posible la recuperación de casi el 100% de los materiales constitutivos del dispositivo. Lo anterior, en el marco de un Sistema de Gestión Ambiental, con una meta inicial de recuperación aproximada de 34 mil filtros por mes, no sólo se descartaría la quema de los filtros de aceite sino que se evitaría la introducción de más de cuatro toneladas de contaminantes atmosféricos en ese mismo período. Adicionalmente, el proceso de recuperación incrementaría el manejo integral de medio millón de galones de aceites lubricantes usados, facilitando la reinserción y vida útil de estos residuos como materias primas de nuevas cadenas productivas. El estudio fue realizado durante dos años (2005-2007) por el Tecnólogo Químico e Ingeniero Sanitario Marlon F. Millán Penda, egresado de la Facultad de Ingeniería de la Universidad del Valle. La investigación fue dirigida por el profesor Luis Fernando Marmolejo, magíster en Salud Pública de la Universidad del Valle. La tesis fue galardonada con el Premio Nacional Otto de Greiff a los mejores trabajos de grado en el 2008. Como parte de la investigación, fueron visitados 36 establecimientos de lubricación vehicular. Se extrajo una muestra superior a 2.500 filtros de diferentes marcas y referencias de vehículos tipo sedan entre 1.000 y 1.300 cm3, de los cuales fueron seleccionados 120 como objeto de estudio. Se realizó un balance de materia simulando las quemas que se hacen en la calle con el propósito de conocer la cantidad de material que se generaba, como cenizas peligrosas y metal ferroso, del cual se obtiene la chatarra para comercializar. "En el balance se evidenció que por la quema de una tonelada de filtros de aceite se estaba generando una cantidad considerable de contaminantes como óxidos de azufre, óxidos de plomo, Material Particulado (PM) de 10 y 2.5 micras que son fácilmente respirables. Moléculas que atentan contra la salud de la población y el medio ambiente". Aprovechamiento Se analizaron las características físico-químicas de peligrosidad y se realizaron pruebas instrumentales a los materiales constitutivos de los filtros. Se observó que con la técnica de grafado, que consiste en la separación y valoración de los materiales constitutivos del dispositivo o filtro de aceite, se pueden aprovechar casi la totalidad de estos materiales. La recuperación del material ferroso sería de casi 700 Kg por tonelada de filtros usados. Este material es óptimo para ser integrado como materia prima en la elaboración de aceros en procesos siderúrgicos. También se puede aprovechar el material celulósico, que se utiliza como auxiliar de combustión y que es ideal en la recuperación energética en procesos industriales de incineración. De igual manera, se puede recuperar el material polimérico para utilizarlo en procesos de vulcanizado con autoclave y el aprovechamiento de aceite lubricante usado con el que se pueden obtener mezclas de combustibles reglamentadas a bajo costo. Este material puede utilizarse en procesos de conversión energética. La investigación demostró la factibilidad técnica y ambiental, sin embargo, como proyecto empresarial requeriría de ajustes para su rentabilidad económica. "Para que la propuesta de gestión sea sostenible en el tiempo, se debe incrementar, en el costo inicial de venta del producto, la suma 200 pesos. Esto para que, una vez vendido, el comprador pague por la gestión de ese residuo. La propuesta es que ese dinero sea canalizado por empresas gestoras reguladas por la autoridad ambiental". Desafortunadamente, la política ambiental colombiana la reglamentación y normativas del aprovechamiento y postconsumo de residuos peligrosos aún se encuentra en desarrollo. En la actualidad, las experiencias en los Sistemas de Gestión Ambiental sólo son aplicables a tres corrientes de residuos como las baterías usadas, los medicamentos vencidos y los recipientes de plaguicidas, según el Decreto 4741 del 2005 del Ministerio del Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial. Para el Ingeniero Millán Penda, es necesario articular una normativa ambiental que reglamente el adecuado manejo de los residuos de los filtros de aceite vehicular. Considera, además, que la norma debería permitir que empresas gestoras recuperen y manejen estos residuos desde su misma generación. La dinámica de la filtración es una necesidad de transporte cada vez mayor, impedir su generación o reducción no es la solución técnica viable, sin embargo, los usuarios de los filtros de aceite tienen su cuota de responsabilidad y deben exigir que los establecimientos de mantenimiento vehicular cuenten con gestores idóneos y la seguridad ambiental necesarias para evitar el grave impacto ambiental y sanitario.

jueves, 31 de marzo de 2011

NUMERO DE HABITANTES DE CALI Y COMPARACION CON LA SUPERFICIE DE ESPACIOS VERDES

Según el "Estudio Demográfico para Cali y su área de Influencia" elaborado por Emcali, el Departamento Administrativo de Planeación Municipal y la firma Econometría Ltda., la Comuna 11 tiene las siguientes cifras: La población proyectada en el año 1994 es de 85.678 habitantes, en 14.766 viviendas localizadas en 352 hectáreas desarrolladas, de un total de 367,54 hectáreas, presentando densidades sobre áreas urbanas desarrolladas de 243,4 habitantes/Ha. y 41,8 viviendas/Ha No se encuentran contempladas las áreas de actividad de zonas verdes, recreativas, deportivas y de expansión, dado el alto índice de ocupación que tiene la Comuna ya que sólo están disponibles 15,54 hectáreas de las 367,54 que la conforman, es decir, el 4,22%. Por el desarrollo urbanístico de esta Comuna y su localización, se ha dado una gran pérdida de oferta ambiental en el subsistema flora. Aún se pueden rescatar algunos árboles que se encuentran ubicados en las zonas verdes, vías principales, antejardines de viviendas y en áreas que la circundan, las autopistas Suroriental y Simón Bolívar. Para mi parecer no considero que sea suficiente el número de personas que habitamos en este comunidad con las pocas hectáreas que tenemos de zonas verdes; pero según estos datos encontrados todos cumplen con las normas urbanísticas, porque o sino ya se habría hecho algo al respecto.